Historia

Ante la realidad nacional y mundial la Congregación en 1984  redescubre su Misión “Nuestro Señor Jesucristo sufriendo en una multitud de enfermos y desvalidos  de todas clases

espera el alivio de nuestras manos….”en el Capítulo de 1990 reafirmamos nuestra “Opción preferencial por el económicamente pobre”

Ante esta situación y para dar respuesta a los Capítulos de 1984 y en 1990 se pensó se estableciera a nivel Congregación la Oficina de Desarrollo y Comunicación.

En 1987 se estableció en México una oficina similar y en febrero se llevó a  cabo el proyecto y en 1988 se hizo  la primera publicación del folleto “si”.

Los  Consejos General y Provincial aprobaron que todos los donativos que se recibieran fueran aplicados a las obras de la Misión que como CCVI  se realicen en la República Mexicana.

En el año de 1990, la oficina fue reconocida por Hacienda.

Los recursos más importantes de la Congregación lo constituyen sus miembros al servicio de la Misión por ello las hermanas y la Congregación requieren el reconocer con más propiedad las necesidades de la Congregación, para comprender la razón de ser de las actividades económicas y financieras de la oficina.

Se ha detectado la necesidad de involucrar y promover el espíritu misionero de la Congregación hasta ser conscientes de que este espíritu debe motivarnos a todas así como, a cada persona que tiene contacto con nosotras uniéndose a los esfuerzos  por ayudar al más necesitado.